martes, 5 de abril de 2016

El CLUB DE LA PELEA

                                                                                                                                Jhon Cristian ortega


Los hay de todo tipo, excesivo, excéntrico, impulsivo, pasivo, moderados, indiferentes o apacibles. Que están de acuerdo o no, que les valga cero o no, pero que independientemente siempre los satisfaga y cumpla con sus deseos, muchos de ellos escondidos y confundidos por necesidades.
Diferentes tipos de consumidores existen en la actualidad. Personas que inevitablemente  se sienten parte del modo de producción y son felices como instrumento por el cual la economía se dinamiza entre sus fronteras y hay quienes van en contra del consumo criticando el capitalismo y el excesivo pero innecesario crecimiento económico que pretende suplir todos los deseo, puesto que todos los deseos del hombre están muy lejos de poder satisfacerse, pero  más sin embargo se cepilla los dientes y va a sus trabajos en carro.
Se definiría así que si los deseos fueran finitos y si el numero poblacional pudiera controlarse es probable a que en un punto donde el crecimiento económico continuo y sus vertientes; es decir, de costos y producción, y todo aquello que este impliqué para su optimo desarrollo, termine y así tal vez sea posible entrar en un época donde el crecimiento económico se limite al campo de lo naturalmente humano más que al de los bienes. Sin embargo si se consideraría que los deseos tienden a ser infinitos y siempre insaciables, tendríamos como resultado una inexistencia total de un límite para la necesidad de un crecimiento de la producción material que genera consecuencias físicas y culturales dentro de un ambiente.
En tiempos actuales el consumismo se ha acoplado del hombre,  convergiendo de manera autentica  en cada aspecto de la vida diaria. Son casi que incalculables veces en las que los compradores desconocen realmente  su insondable motivación para estimar algo y comprarlo. Si acecháramos los motivos, encontraríamos que la mayor parte de la demanda no es vaga y escasamente motivada por necesidades muy profundas,  por el contrario es de índoles aspectos  sociales e interpersonales, procedentes de necesidades de ser amados, estimados o ser atractivos sexualmente e influidas también por la hostilidad o critica de otros.
No obstante, hecho un punto de observación introspectiva que el querer más ingresos y por tanto aumentar el poder  adquisitivo, supone que el aumento anual del ingresos debe darnos bienestar. Parece contradictorio pero es contingente el caso que bajo condiciones determinadas, después de ocuparse sustancial y exitosamente laboralmente durante muchos años de cumplir mas y mas caras demandas,  al cambo de un tiempo no estamos ni más felices, ni más satisfechos, ni mas alegres que cuando empezamos.
Parados, viendo desde la actualidad, se ve en diversas culturas y en diferentes periodos que aparentemente las necesidades sociales y físicas del hombre era tal cual a sus deseos y ambiciones, y por ende eran finitos y saciables. Por el contrario en la actualidad, recientemente con las influencias de la propagación de recientes valores culturales, indican de esta manera que a pesar de un aumento de la productividad del mercado y de la misma economía, es imposible satisfacerlos. En suficientes países del mundo se podría hablar que la actividad económica ha alcanzado un objetivo básico de cualquier frontera, es la de alcanzar y suplir las necesidades físicas, pero es difícil hablar que hayan podido alcanzar la meta del siguiente objetivo, de carácter social.
Algunas personas poseen empleos que odian para comprar objetos innecesarios, pese a ello sin mucho objetivo transitan por la vida. No han batallado por guerras entre naciones, pero sin embargo no han afrontado una necesaria guerra y digna de vivir, una guerra más allá de lo tangible, una guerra espiritual, salir de depresiones. El mundo exterior muchas veces no es  como se está pintado, de ahí, la necesidad de pintar nuestro propio lienzo. De lo contrario caeremos como muchos otros en la banalidad y lo terrenal de la vida ordinaria, que conlleva la muerte de nuestros propios sueños.
Un conflicto interior por definir nuestra existencia y felicidad, tal vez luego reflejado en nuestra economía. Pues tú no eres el carro o la casa que compraste, ni tampoco el ingreso que tienes depositado en el banco. Un club de conflictos donde solo hacen parte las almas ambivalentes de lo intrínsecamente humano y propiamente terrenal. Deseos, necesidades, bienestar y felicidad componentes fuertes que dinamizan la vida y esencia de una economía.
No se trata sobre si el consumo es malo o bueno, simplemente no posee connotación, es insípido desde esa definición, puesto que siempre hemos sido consumidores desde el inicio de los tiempos y es parte inevitable de nosotros, el punto abolir es lo excéntrico y exagerado del asunto. Un consumo moderado es la aspiración, de todas las naciones, partiendo del sujeto como parte individual de una sociedad, de establecer y tener clara conciencia del significado del impacto que se puede causar en las culturas y el ambiente como humanidad.
No olvidar y dejar a un lado nuestro propio interior humano. Algo que los poetas, artista y filósofos plantaban en épocas de antaño y que no obstante nosotros en tiempos de soledad e inherentes a nosotros mismos lo hacemos e veces sin darnos cuenta. La riqueza espiritual pulida por la riqueza interior y no por la de piedras preciosas, el cual parece desaparecer con lo material que no imponen una sociedad de mercado. Recordar quinees somos y que queremos.

“algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontraras a ti mismo, y esa, solo esa, puede ser la más feliz o la amarga de tus horas” 
Pablo Neruda


Fuente:
-          Desarrollo y crecimiento económico - Lauchlin Currie
-          Deseos, necesidades, bienestar y desarrollo económico  - Lauchlin Currie
































1 comentario:

  1. bue dia, no se cual el la intension al titular este texto con un nombre de una afamada pelicula y luego no hacer intertexto con lo que ella desarrolla que a mi juicio tiene que ver mucho con la idea del consumo y consumismo que planteas. el consumismo es la punta de lanza del sistema capitalista y es ahí donde nos movemos a diario. buen texto

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