jueves, 4 de mayo de 2017

Capitalismo salvaje



Lizeth Dayana Gallego h.



Las sociedad para sobrevivir debe producir bienes para poder satisfacer necesidades básicas y bajo estas condiciones se organiza y garantiza su existencia, por esta razón al pasar de los años se han organizado en distintos sistemas económicos que van desde buscar un bienestar colectivos hasta el que tenemos hoy que es el capitalismo, que se caracteriza por la explotación de parte de la burguesía hacia el proletariado aprovechándose de sus necesidades, teniendo como fin principal aumentar su riqueza.
En esta forma la burguesía se apodero de las principales partes de la economía, construyendo un imperio que día a día va  creciendo, globalizando la sociedad garantizando así su poder para imponer sus políticas y dominio. No hay necesidad de tener mayores estudios para darse cuenta de que la burguesía tiene en sus manos los mayores poderes de la sociedad como son la política, la economía, el poder militar y hasta la cultura, todos estos factores los manejan a su mayor conveniencia, aprueban leyes, acomodan licitaciones, fallos judiciales, acomodan contratos que les garantizan una monopolización y un  crecimiento de sus riquezas manteniendo la dictadura sobre el pueblo, por otro lado tenemos la monopolización de la producción que lleva a el proletariado a la explotación de su fuerza de trabajo a cambio de un sueldo miserable que garantiza a duras penas la supervivencia y eso que haciendo casi milagros y todo esto, ¿para qué?, para garantizar la acumulación de capital de los “poderosos”, de esos que lo único que hacen es sentarse en una silla a impartir órdenes y a disfrutar de las ganancias que le deja explotar a otros.
Este capitalismo salvaje ha influido en todos los aspectos, incluso en la educación, el sistema educativo ha sido adecuado para la formación de la mano de obra que en un futuro va a contribuir en el desarrollo de la economía, en la actualidad la formación profesional ha desplazado a la formación empírica de 40 o 50 años, junto con la tecnificación de las empresas permitiéndoles realizar una explotación mayor haciendo que los trabajadores se esfuercen el doble, exponiéndose a horas de trabajo excesivas, trabajos duros, sueldos exageradamente malos, para poder mantener sus trabajos con los que se sostienen y no arriesgarse a ser despedidos y reemplazados.
En el caso específico de Colombia, los grandes empresarios están en constante lucha para apoderarse de las materias primas y el mercado, esta lucha lleva a los pequeños y medianos empresarios a la quiebra o en el mejor de los casos son obligados a unirse a las grandes multinacionales pero de igual forma estos GRANDES se apoderan del sector y los productores que no ceden son prácticamente obligados a abandonar haciéndoles una competencia desleal, imponiendo precios, capitalismo salvaje, tratados como el TLC, que los deja incapaces de producir, de competir en el mercado, los lleva a no tener como sostenerse y directamente a la quiebra y como ellos no pierden nada, o si pierden saben que en poco tiempo podrán recuperar por partida doble todo lo que ‘sacrificaron’. A ellos no les importa las consecuencias sociales que pueda tener esta pugna por el contrario es otra forma de acabar con la parte de la sociedad que para ellos no le aportan nada a el mundo, solo le quieren quitar recursos que ellos podrían aprovechar para enriquecerse más.
Se podría pensar que en la actualidad por el hecho de contar con una mayor formación profesional las personas tienen la capacidad racional y de análisis para entender y ser más conscientes de la explotación a la cual están siendo sometidos y así mismo pueda organizarse para combatir e intentar transformar el sistema que los está rigiendo pero la realidad es todo lo contrario, en la sociedad de lo que más podemos dar cuenta es del conformismo y sumisión de la gran mayoría, podemos notar como desde que estamos en nuestra etapa de formación nos están creando la mentalidad de que apenas podamos debemos salir a producir o en otras palabras a ser explotados, esa, inconscientemente es nuestra visión en la vida, porque si no producimos no vivimos.
Por otro lado tenemos que si hay personas que se declaran en contra total del sistema que nos rige pero hasta a ellos los afecta la burguesía, estos monstruos cuentan con todos los medios para difundir sus proyectos y productos y hoy se pueden encontrar cualquier cantidad de sindicatos luchando o peleando por la causa, por una mejora en el salario, por mejores condiciones, por un trato equitativo, pero al otro día son absorbidos por el consumismo devolviéndole a la burguesía todo lo que han ganado con su esfuerzo en inversiones que siguen contribuyendo a el enriquecimiento de los explotadores.
En este sentido se le está dejando todo el trabajo fácil a los explotadores, se les da el poder de manejar a su mayor conveniencia a las personas dejándoles solo la opción de resignarse a lo que ellos les quieran brindar porque por más que quieran oponerse a esto ellos tienen todo el poder monopolizado para callar las protestas y movilizaciones que deciden declararse en contra del humillante sistema de vida que tiene como único objetivo convertir a la humanidad en juguetes, expropiando la fuerza de trabajo, estamos destinados desde siempre a ser simples objetos que utilizan para acrecentar su riqueza, dándonos como contentillo un miserable sueldo como para que no muramos, todo esto es un círculo vicioso, si bien es verdad que tras grandes luchas se han logrado grandes cambios en el accionar del sistema no es suficiente, no estamos ni cerca de lograr una vida digna para los trabajadores, en gran parte esto se debe a la debilidad y el miedo a declararnos en contra y a la inconciencia que tenemos en el sentido de que no sabemos la importancia que tenemos y el papel que ejercemos en la economía de una sociedad, no asimilamos que la explotación de nuestra fuerza de trabajo es lo que le garantiza al capitalista la acumulación de riqueza, si no existiera el proletariado o si no estuviéramos dispuestos simplemente a ser explotados de la forma en la que lo hacen, les tocaría a ellos buscar cómo realizar el trabajo que nosotros hacemos, obligándolos a hacerlo ellos mismos cosa que obviamente no harían porque ellos están acostumbrados a solo recoger frutos pero no a sembrarlos, o tendrían obligatoriamente que mejorar las condiciones de todas las personas que hacen que su riqueza crezca.
En conclusión nos hace falta más conciencia y verdadera formación emprendedora y no conformista que nos haga entender que no porque estamos trabajando para alguien con un poco más de poder del que tenemos nosotros nos tenemos que dejar explotar y pisotear, por el contrario por el simple hecho de hacer que esa persona se engrandezca económicamente nos merecemos un trato excelente que haga que queramos lo que hacemos, que realicemos el trabajo con toda la satisfacción posible con todas las garantías para que podamos llevar una existencia digna y no que hagamos las cosas porque o si no moriríamos, porque toca, que no tengamos que vivir del diario rebusque porque no nos respetan como seres humanos, seria extraordinario no tener que volver a hablar de explotación si no de trabajo y colaboración.

Bibliografía

ABC, c. (20 de septiembre de 2013). Color ABC. Obtenido de http://www.abc.com.py/edicion-impresa/economia/capitalismo-salvaje-es-criticado-por-experto-619796.html
EUMED.NED. (s.f.). eumed.ned. Obtenido de Capitalismo Salvaje: http://www.eumed.net/libros-gratis/2008a/381/CAPITALISMO%20SALVAJE.htm



1 comentario:

  1. Frente a este texto considero validos los argumentos que se plantean con respecto al sistema económico predominante en los últimos años, pues para nadie es un secreto la manera tan arbitraria con la que se ha implantado en los diferentes contextos, como es el caso de Colombia, que al adoptar dicho sistema han suscitado diferentes problemáticas como lo son la explotación de la mano de obra y la poca remuneración a cambio, ya que bajo intereses particulares, los salarios para los empleados son cada vez mas precarios, sin siquiera garantizar los beneficios básicos de la supervivencia humana dentro de este modelo extranjero.

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