La ciencia universal poco
tiene de universal, en especial para Latinoamérica (como de costumbre), nos
limitamos en nuestros proyectos o avances dependiendo de los países más
desarrollados a nivel de tecnología. No tenemos nuestra propia investigación
científica por la simple razón de que
nos llenamos de miedo al pensar que quizás las tecnologías potentes nos
demanden o nos aíslen sus productos de nuestra cultura.
Incapaces de crear
competencia, crear una tecnología que sea un escudo para evitar el
subdesarrollo; han pasado y seguirán pasando los años y los países superiores
se enriquecen tanto cultura, como científica y tecnológicamente, causándonos
más problemas internos de los aspectos anterior mente dichos. Progresamos sin
romper la soga-con la que nos ahorcamos-de nuestro atraso y para nada vale.
Se importa tecnología y
ciencia, no para que los latinos avancemos en conocimientos, sino para los
intereses de dividendo.
‘’Nos
ocurre los mismo que a un reloj que se atrasa y no es arreglado. Aunque sus
manecillas sigan andando hacia adelante, la diferencia entre la hora y la que
marque y la hora verdadera, será creciente’’
–Manuel Sadosky, América Latina y la computación.
Nuestra alternativa siempre ha
sido ‘’descansar’’ en las corporaciones internacionales, lo escribo entre
comillas porque siento que estamos sosegándonos mientras otros hacen nuestro
trabajo y productividad y ganando lo que era nuestro…y al final los aplaudimos,
les rendimos reverencia y sumisión por cuán grande y bondadoso son al confiar e
importar sus productos altos en tecnología en nuestro país y todo ese
parlamento que decimos, sabiendo que no es del todo auténtico.
No sé si tengamos un enigma y
no lo logramos entender, o por el contradictorio, lo sabemos pero no queremos
solucionarlo.
Nos importan técnicas de
producción que tienen el justo objetivo de maximizar la elaboración del
resultado (producto) y minimizar la mano de obra, dejando mucha fuerza de
trabajo sin empleo y a su vez, sin un sueldo. Y ahí está nuestro verdadero
problema: seguir fomentando la pobreza y el desempleo, quedándonos estancados
en todos los aspectos, importar el propio mal…queriendo progresar con un
holocausto dentro.
Los puntos tecnológicos
norteamericanos implementados en Europa, son evolucionados y ampliados
constantemente…Algo que no ha sucedido en nuestro continente. ¿Por qué? Por la
mano de obra no calificada ni conocimiento especializado, así que para
cualificar o dotar de conocimiento al latinoamericano se necesita técnicas
campañas, jornadas educativas del exterior.
Por ahora, concluyo que
seguiremos pagando tecnología de segunda mano a costos más altos que los
productos de primera.
-Isabella Muñoz Paz.
ResponderBorrarHola Isabella, el problema que propones es preocupante y real, confieso que también he pensado constantemente en ello, ya que me interesa bastante este tema de ciencia y tecnología, que a mi parecer, son pilares fundamentales en una sociedad desarrollada, por lo que he leído en algunos sitios de la web, Colombia no es potencia en ciencia y tecnología, ni ningún otro país latinoamericano por el simple hecho de que no le dan la suficiente importancia que merece, en el caso colombiano, a este ámbito no se le asigna ni siquiera el 1% del PIB nacional, de hecho es uno de los países que menos invierte en este tema, probablemente porque consideramos otros temas como prioritarios, como el gasto militar, entre otros.
Supuestamente el gobierno planea o planeaba, aumentar el gasto gradualmente en este tema, hasta conseguir ese 1% que se requiere mínimamente para lograr crear algo de verdadera ciencia y tecnología, pero como veo las cosas ese sueño aún se ve muy lejano, solo espero que en realidad se logren mover los hilos para aumentar tal inversión y de una vez y por todas nos convenzamos de que nosotros también podemos crear ciencia y tecnología, es necesario que incentivemos en nuestr@s niñ@s el amor por el conocimiento para que el día de mañana no digan yo quiero ser doctor o policía (profesiones respetables pero demasiado comunes a mi parecer) sino yo quiero ser científico o inventor.