Manuel Jesús Muelas Aranda
La Revolución Cognitiva fue uno de los momentos más importantes en la historia
de la humanidad. Ocurrió hace aproximadamente 70.000 años, cuando los Homo
sapiens, es decir, nosotros, desarrollaron una nueva forma de pensar y
comunicarse.
Antes de ese momento, los humanos vivían como cualquier otro animal: cazaban,
comían, dormían y simplemente sobrevivían. Sin embargo, con esta revolución,
nuestros cerebros comenzaron a imaginar, crear ideas nuevas y cooperar de
maneras completamente distintas. Eso lo cambió todo.
Por primera vez, los humanos no solo hablaban entre sí, sino que eran capaces de
imaginar cosas que no existían físicamente, como dioses, espíritus, reglas, mitos y
creencias compartidas. Esta habilidad fue lo que nos diferenció de otras especies,
como los neandertales, quienes también eran inteligentes, pero solo podían
colaborar en pequeños grupos. En cambio, los Homo sapiens, gracias a sus
nuevas ideas y creencias, lograron organizarse en grandes comunidades y
avanzar rápidamente.
Y aunque eso sucedió hace miles de años, todavía vivimos bajo la influencia de
esa revolución. Hoy seguimos creyendo en cosas que no existen físicamente, pero
que funcionan porque todos acordamos creer en ellas. Un ejemplo es el dinero, si
lo vemos como papel, no tiene valor alguno. Sin embargo, todos sabemos o
decidimos que sí lo tiene, y por eso funciona. Lo mismo ocurre con las leyes, las
religiones e incluso los países. Nada de eso es real en un sentido físico, pero
gracias a que todos creemos en su existencia, se vuelven reales.
Pensar en esto me hizo reflexionar: muchas de las cosas que nos motivan, que
nos inspiran o nos mueven, vienen directamente de esa capacidad que
heredamos en la Revolución Cognitiva, la de imaginar. Imaginamos metas, ideas,
e incluso cosas sin sentido que nos impulsan a seguir adelante. Esa es tal vez,
una de las cosas que nos hacen más humanos.
A veces sentimos que tenemos demasiadas emociones, pensamientos o ideas
que no entendemos. Pero precisamente eso nuestra forma de ver el mundo, de
emocionarnos con una película, de contar historias o de seguir ideales forma parte
de ese legado que empezó cuando los primeros Homo sapiens se atrevieron a
imaginar algo más allá de lo que veían frente a ellos.
Gracias a esa revolución cognitiva, fuimos capaces de expandirnos por todo el
planeta, inventar nuevas formas de organización y, a partir de eso, crear otras
grandes revoluciones, como la Revolución Agrícola, que fue fundamental para
nuestra supervivencia y evolución.
En conclusión, la Revolución Cognitiva no solo cambió la historia del ser humano.
Cambió nuestra manera de pensar, de soñar y de vivir. Y aunque no siempre lo
notemos, sigue ahí, detrás de cada pensamiento, cada creencia y cada idea que
tenemos. En cierto modo, esa revolución también cambió mi propia historia,
porque me ayuda a entender de dónde venimos y quizá también
Este texto me hizo pensar en lo increíble que es la capacidad humana de imaginar. Me gustó cómo muestra que gracias a la Revolución Cognitiva no solo aprendimos a comunicarnos mejor, sino también a creer en cosas que no existen físicamente, pero que dan sentido a nuestra vida. Me pareció muy bonito el mensaje final, porque invita a reconocer que todo lo que somos nuestras emociones, sueños e ideas viene de esa revolución que comenzó hace miles de años. Me deja reflexionando sobre cómo, incluso hoy, seguimos creando nuestro mundo a partir de lo que imaginamos y compartimos con los demás.
ResponderBorrarLas prácticas de conversacion y la capacidad humana de imaginar grandes cosas emergieron de la revolución cognitiva, me parece interesante el como enmarca este concepto dado que se puede considerar como un puerta a un mundo diferente, creyendo en la materialización de las cosas en un sentido metafórico a pesar de no verlo en el plano existente son aspectos que le dan un sentido profundo a la forma de vivir, el concretar con las emociones y reconocerlas como nuestras y expresarnos a base de ella y ser esas mismas,es humano y real, el enfoque es realista pero a la vez maravillosos por qué demuestra el significado de somos los sueños, ideas y emociones,.el tipo de conocimiento que la revolución atrajo a nuestro pensar.
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