A lo largo de la historia siempre han existido revoluciones que cambian por
completo la manera en la que las personas piensan, viven, se comunican, o trabajan.
De todas ellas, la que más me marca es la Tercera Revolución Industrial, también
llamada revolución tecnológica ya que dio paso a nuevas cosas, nuevos pensamientos
y nuevas ideas sobre cómo ser, sobre cómo comunicarnos y sobre qué hacer o no
hacer. Decidí escribir sobre este tema porque siento que no es algo lejano o ajeno, sino
que hace parte de mi vida diaria y la de la mayoría de los seres que hay en esta tierra.
Así que en este ensayo quiero mostrar cómo esta revolución transformó la sociedad,
pero también cómo me ha hecho pensar en los beneficios y en los retos que trae para
mi generación. Además, me interesa porque esta revolución no solo transformó la
forma de producir y comunicarnos, sino que también cambió nuestra manera de
relacionarnos, de aprender y hasta de pensar. Es como si la tecnología nos hubiera
reescrito nuevamente, como si hubiéramos vuelto a nacer ya que lo que se veía antes
ya nada se ve ahora y no queda casi nada de esa esencia antigua, esta revolución creó
seres humanos totalmente diferentes.
La Tercera Revolución Industrial arrancó en la segunda mitad del siglo XX con la
llegada de la informática, la automatización y, más tarde, el internet. Puede sonar muy
histórico, pero en realidad es el mundo en el que nací. Todo lo que hago a diario tiene
huella de esa revolución: desde estudiar con plataformas digitales como Classroom que
es una app a la cual me meto día con día, hasta hablar con alguien por videollamada
sin importar dónde esté. Eso me parece increíble porque hace unas décadas la gente
ni siquiera podía imaginar algo así e incluso todo era por medio de la lectura, pero con
libros físicos, las personas eran diferentes, les tocaba más duro la educación, es como
si con esta revolución y con el paso del tiempo y con los avances, las cosas poco a
poco fuesen más fáciles, es eficiente pero preocupante.
Lo que más me impresiona es como con esta revolución nos hemos vuelto tan
dependientes a la tecnología y tan dejados del mundo real por estar metidos en el
mundo tecnológico, o sea es increíble el cambio de antes vs ahora, antes se enviaban
cartas, el amor era bonito, sofisticado y los escritos llenos de pureza, ahora con un
WhatsApp y un texto sacado de IA se cree que se ha hecho mucho, cuando no es así,
lamentablemente la tecnología aunque tiene sus cosas buenas, más le ganan las
malas, cambia día con día nuestra forma de ser, pensar y comunicarnos, por ejemplo,
en lo sentimental, nos daña muchas veces el pensamiento que hasta causamos
problemas en las relaciones amorosas o familiares que hasta incluso hay un porcentaje
que hizo la unidad estatal de Utah donde habla que el 80 % de los divorcios se dan por
apps como Facebook donde aproximadamente cae uno de cada 7 divorcios, lo que nos
demuestra que esta revolución y demás cosas nuevas, aunque son beneficiosas,
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dañan lo que más significado tiene, el amor, la familia, el buen pensamiento, y el
tiempo, cosas que no se pueden comprar.
También hablemos de otro punto que es importante, pero a la vez me aterra, es
la automatización y el papel de las máquinas. Gracias a esta revolución, los robots y
programas hacen tareas que antes hacían personas, ¿no es extraño esto? Me parece
loco pensar que un robot haga lo que nosotros podemos hacer y sea capaz de
reemplazarnos Esto tiene dos caras: por un lado, nos facilita la vida y aumenta la
productividad, pero por el otro, genera miedo porque muchos trabajos desaparecen y
muchos jóvenes podrían llegar a pertenecer al club de los rechazados, pues en un
noticiero vi que a nuestra generación le dicen así, porque al salir de la universidad, la
inteligencia artificial y los robots programados nos están remplazando y no podemos
ejercer lo que estudiamos. Estos detalles críticos me hacen pensar que, en el futuro, lo
más valioso será desarrollar lo que las máquinas no pueden hacer, tener creatividad,
empatía y un buen pensamiento crítico que nos haga innovar y no permita de ninguna
forma que alguna máquina nos reemplace.
En conclusión, la Tercera Revolución Industrial no es para mí un simple tema de
historia, sino algo que vivo en carne propia todos los días. No es solo leerlo en un libro
o escucharlo en clase, sino darme cuenta de que todo lo que hago desde estudiar con
el celular, hacer una tarea en el computador, hasta hablar con mis amigos o familia por
videollamadas es posible gracias a ella. Esta revolución me conecta con el mundo
entero, me abre oportunidades y me hace la vida mucho más práctica claro está, pero
al mismo también me pone a reflexionar si realmente quiero depender tanto de ella y
quiero seguir teniéndola diariamente en mi vida, ya que los daños que me causa
pueden ser tanto mentales como emocionales, y lo que más anhelo es conservar las
cosas que no son materiales sino sentimentales. Así que el reto es aprender a usarla
de manera inteligente, sí, hay que sacarle provecho, pero no podemos dejar que nos
controle.
Lo bacano es que esta revolución no termina, sigue en movimiento, pues cada
año aparece algo nuevo: inteligencia artificial, robots, aplicaciones, inventos que antes
parecían de ciencia ficción y cosas interesantes. Por eso esta revolución, aunque haya
traído efectos negativos me permite cuestionarme cómo quiero vivir mi presente y
cómo quiero prepararme para el futuro que viene lleno de cambios.
Bibliografía
https://www-modernfamilylaw-com.translate.goog/resources/unforeseen-
impacts-technology-
marriages/?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc
Tercera Revolución Industrial, al leer este ensayo, me sentí muy identificada porque es algo que vivimos todos los días. Esta revolución no es solo parte del pasado, sino que sigue transformando la forma en que estudiamos, trabajamos y nos comunicamos. Me parece impresionante pensar cómo la tecnología pasó de ser una herramienta a convertirse casi en una extensión de nosotros mismos. Sin embargo, también me deja pensando en todo lo que hemos perdido, como las conversaciones cara a cara, el tiempo en familia y hasta la manera más humana de relacionarnos. Lo que más me gusta del texto es que muestra que, aunque esta revolución nos facilita muchas cosas, también nos reta a no dejar que las máquinas y las pantallas definan quiénes somos.
ResponderBorrarMe gustó mucho este texto porque refleja cómo la Tercera Revolución Industrial no es solo un hecho histórico, sino algo que vivimos cada día. Me hizo pensar en lo mucho que la tecnología ha cambiado nuestras costumbres, nuestras relaciones y hasta nuestra forma de sentir. A veces parece que nos facilita la vida, pero al mismo tiempo nos vuelve dependientes y nos aleja de lo que realmente importa. Creo que a lo que nos invita es a no dejarnos dominar por la tecnología, sino a usarla con equilibrio. Al final, lo importante sigue siendo mantener nuestra esencia humana, la empatía y los sentimientos que ninguna máquina puede reemplazar.
ResponderBorrarEs muy valioso porque combina una reflexión profunda con una perspectiva personal y actual. Se nota que el autor no solo entiende la Tercera Revolución Industrial desde lo teórico, sino que la vive y la siente en su día a día, lo que le da autenticidad y cercanía. Además, destaca por su tono reflexivo y crítico: no se queda solo en admirar los avances tecnológicos, sino que también cuestiona sus efectos humanos, emocionales y sociales, algo que demuestra madurez y pensamiento crítico. Que el verdadero valor del ser humano está en lo que las máquinas no pueden reemplazar —la creatividad, la empatía y los sentimientos—. En conjunto, es una reflexión honesta, bien argumentada y muy actual, que logra conectar la historia con la realidad cotidiana de forma significativa y consciente.
ResponderBorrarEs muy interesante porque muestra una reflexión profunda sobre cómo la tecnología ha cambiado nuestra forma de vivir y pensar. Me gusta que no solo hables de los avances, sino también de la importancia de mantener los valores humanos. Transmites una mirada equilibrada y realista, lo que hace tu texto muy actual y significativo.
ResponderBorrarEn el texto nos habla sobre la Tercera Revolución Industrial que transformó la vida cotidiana, la comunicación y el trabajo gracias a la informática, el internet y la automatización, se me hace muy importante la parte que nos cuenta en cómo hizo posible la facilidad de muchas actividades y conectar al mundo entorno en si, también es recalcada la parte en donde nos dice que genera dependencia tecnológica y amenaza empleos, por ello, es importante usarla con responsabilidad, potenciando la creatividad y el pensamiento crítico para que la tecnología sea un aliado y no un reemplazo de lo humano, es un texto muy interesante, que pone muchos puntos claves para lograr observar esta revolución
ResponderBorrarSe nota que entiendes muy bien el impacto que la Tercera Revolución Industrial ha tenido en la vida cotidiana y cómo ha transformado la forma en la que vivimos, aprendemos y nos relacionamos. Me gusta mucho que no solo hablas de los beneficios, sino también de los retos y consecuencias que trae la tecnología, especialmente en lo emocional y humano. Tu manera de expresar las ideas es cercana y real, porque se siente que escribes desde tu propia experiencia. Además, logras transmitir una preocupación muy válida sobre el equilibrio entre aprovechar la tecnología y no dejar que nos domine. Es un texto con una visión crítica y madura sobre un tema que nos toca a todos.
ResponderBorrarMe parece interesante como logra combinar la explicación histórica con experiencias personales, donde permite entender que la revolución tecnológica no solo cambió la producción, sino la manera de ser y pensar, incluso a crear incertidumbre sobre el futuro laboral. Nos hace reflexionar sobre la necesidad de encontrar un equilibrio entre aprovechar los avances y no perder aquello que nos hace humanos.
ResponderBorrarLogro ver tu punto y te voy a mencionar algunas cosas en las que estoy de acuerdo y no. Bueno, pues es cierto, esta revolución industrial consiguió un gran impacto en cuanto a que nos permitió conectarnos como seres humanos de otra manera; en suma de esto, con gran cantidad de beneficios, como que ahora te puedes comunicar desde casi cualquier parte del mundo. Ahora, entiendo y veo tu punto, que es bastante preocupante, pues ahora podemos comunicarnos más y hacer llegar información mucho más rápido (se supone que estamos más conectados), pero también pasa que a causa de eso ahora perdemos más contacto físico con las personas que consideramos importantes en nuestro círculo social. Es decir, avanzamos un ámbito, pero descuidamos otro; en verdad, en todo esto no podría asegurar si fue una ganancia o pérdida para la humanidad.
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