Amy Nathaly Reyes Triana
¡Sapere aude! ¡Ten el valor de servirte de tu propia razón! Esta frase de Kant, lema de
la Ilustración y de la revolución de pensamiento que transformó a la humanidad hace
más de dos siglos, resulta hoy más vigente que nunca. Sin embargo, en la era digital
dicho espíritu ha desaparecido o aplastado: rodeados de información, hemos regresado
a un oscurantismo moderno disfrazado de inmediatez, entretenimiento y dependencia
tecnológica. La paradoja de nuestro tiempo es evidente: mientras el conocimiento
nunca estuvo tan disponible, preferimos consumir lo superficial y delegar el
pensamiento en algoritmos y en inteligencias artificiales, por eso en este ensayo
sostengo que solo recuperando el espíritu ilustrado, la valentía de pensar por nosotros
mismos, podremos resistir la manipulación y liberarnos del dominio de la ignorancia
voluntaria.
La ilustración como dice Cartwright (2024) fue una revolución de pensamiento que
defendió la capacidad del ser humano de razonar, convirtiendo está en el centro de
todo, significando un cambio de enfoque en la política, la filosofía y la ciencia, pasando
estos de estar englobados en la actividad eclesiástica a independizarse y moverse al
mundo social cotidiano, esto tuvo origen principalmente en Europa entre los siglos XVII
y XVIII, en una época producto de la transición de la Edad Media oscurantista, para
algunos, caracterizada por la dominación y ocultamiento del conocimiento por parte de
la iglesia, la superstición y la falta de cuestionamiento generalizado, a la época
renacentista y humanista que sentaron bases para el llamado Siglo de las luces, dando
ese gran paso en parte gracias a la reforma protestante de Lutero, que entre otras
cosas, tuvo como consecuencia la disminución del poder eclesiástico en la vida
cotidiana, y consiguió su impacto además gracias a la imprenta que facilitó la
distribución del conocimiento de manera más accesible.
“El oscurantismo fue una práctica medieval del clero y los altos estamentos que
consistía en bloquear la difusión del conocimiento, la razón y la cultura al resto del
pueblo… consistía en mantener a la población al margen de todo conocimiento
científico inspirado en la razón y en la investigación”, (García, 2022). Esto fue hace 15
siglos aproximadamente, y aunque ya no vivimos bajo el dominio absoluto de la iglesia
o de los monarcas, existen nuevas formas de mantener a las personas en la
ignorancia, una especie de oscurantismo moderno, lo cual es paradójico teniendo en
cuenta que vivimos en una época en la que tenemos más acceso a la información que
nunca, pero a su vez una época en la que la razón se ha dejado a un lado, como algo
que ofende a la sensibilidad individual y ha tomado dominio el entretenimiento absurdo,
pues con frecuencia las personas eligen ignorar la información o sustituirla por algo
más cómodo, fácil, ligero, rápido de consumir, que no requiera pensar, que no requiera
esfuerzo.
Referencias Bibliográficas
Cartwright, M., & Cochin, B. P., II. (2024). Ilustración. Enciclopedia de la Historia del
Mundo. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-22613/ilustracion/
García, A. M. (2022, 24 noviembre). Oscurantismo Qué es, definición y concepto.
Economipedia. https://economipedia.com/definiciones/oscurantismo.html
Kant, E. (1784), ¿Qué es la ilustración?. Dialnet.https://www.google.com/url?sa=t&source=web&rct=j&opi=89978449&url=https://
dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3171408.pdf&ved=2ahUKEwiwxd2Huf
yPAxWJSzABHdh3Hc8QFnoECB8QAQ&usg=AOvVaw0q6zIytIF6an2RiUMlu0Ci
Dopamina y recompensa: la historia de las redes sociales. (2022, 14 enero).
Psiquiatria.com. https://psiquiatria.com/adicciones/dopamina-y-recompensa-la-
historia-de-las-redes-sociales
Consumo mundial de medios en 2025: la información en tiempos de pantalla y
sospecha | Unimedios. (s. f.). https://unimedios.usc.edu.co/consumo-mundial-de-
medios-en-2025-la-informacion-en-tiempos-de-pantalla-y-sospecha/
Este texto me hizo reflexionar mucho, porque aunque habla de la Ilustración, en realidad está hablando de nosotros, de cómo vivimos hoy. Cuando menciona la frase de Kant “¡Atrévete a pensar por ti mismo!”sentí que es casi una advertencia para esta época en la que pensamos poco y creemos mucho en lo que vemos en redes o lo que dicen los algoritmos. Me pareció muy poderosa la comparación con el “oscurantismo moderno”, porque muestra que ya no nos controlan con la religión o la censura, sino con la distracción constante. Y es cierto: tenemos toda la información al alcance, pero a veces elegimos no usarla. Este ensayo me hizo pensar que recuperar el espíritu ilustrado no es mirar al pasado, sino atrevernos otra vez a pensar por nosotros mismos en medio del ruido digital.
ResponderBorrarCoincido con la idea central del texto, donde se menciona que aunque tenemos acceso a toda la información posible, parece que cada vez razonamos menos y cuestionamos menos. Las redes sociales, las plataformas digitales y la inteligencia artificial nos dan respuestas rápidas, pero también nos vuelven dependientes y cómodos, sin la necesidad de pensar críticamente. En ese sentido, el ensayo acierta al comparar nuestra época con una nueva Edad Media, solo que ahora el clero ya no es religioso, sino tecnológico. Donde la frase de Kant "Sapere aude", atrévete a pensar por ti mismo, adquiere un significado muy relevante en las sociedades actuales, donde cada persona, de manera individual debe optar por reflexionar y decidir por si mismos, basándose en sus propios criterios.
ResponderBorrarEstoy muy de acuerdo con la idea central del texto porque hoy en día parece que, a pesar de tener toda la información al alcance, cada vez pensamos menos por nosotros mismos. Me hizo reflexionar sobre cómo la tecnología y las redes sociales, en lugar de ayudarnos a razonar más, muchas veces nos distraen o nos vuelven dependientes de lo que otros dicen. Creo que recuperar el espíritu ilustrado significa volver a usar la razón, cuestionar lo que vemos y no aceptar todo sin analizarlo. Este texto me recordó que pensar por cuenta propia sigue siendo un acto de valentía, sobre todo en una época donde lo superficial parece tener más valor que el conocimiento.
ResponderBorrarCombina profundidad filosófica con una mirada crítica y actual sobre la sociedad contemporánea. Logras conectar magistralmente el pensamiento ilustrado de Kant con los desafíos de la era digital, mostrando una reflexión madura sobre cómo la abundancia de información puede llevar, paradójicamente, a una nueva forma de ignorancia. Tu análisis del “oscurantismo moderno” es muy lúcido y demuestra una gran capacidad para relacionar conceptos históricos con problemáticas actuales. Además, el tono del texto es firme, reflexivo y bien argumentado, con un excelente manejo del lenguaje académico. En conjunto, es un ensayo brillante, con contenido sólido, pensamiento propio y una voz crítica que invita al lector a cuestionar y reflexionar —justamente el espíritu que defendía la Ilustración.
ResponderBorrarMe gusta el mensaje central del texto dado que unifica conceptos reales y notorios en la sociedad, donde la cantidad de información y la facilidad de acceder a esta misma, da paso a la ignorancia y la falta de racionalismo en lo que realizamos o escribimos, perdiendo el enfoque humano y solo basándonos en aquella información que nos provee la tecnología, en lugar de ello es importante realizar el análisis crítico de lo que hacemos o aquello que queremos concretar con cierto, con la debido te introspección de nuestro propio razonamiento y conocimiento, dejando de lado el hecho de que lo real y humano debe de ser más elemental que lo superficial o guiado por la IA.
ResponderBorrarEs una reflexión profunda y muy pertinente sobre la vigencia del pensamiento ilustrado en el contexto contemporáneo. Desde la introducción, logras captar la atención del lector con una cita poderosa de Kant “¡Sapere aude!” que no solo funciona como punto de partida, sino también como hilo conductor de todo tu argumento. Me parece especialmente destacable cómo reinterpretas este lema en clave actual, conectándolo con los desafíos del siglo XXI, como la sobreinformación, la dependencia tecnológica y la pasividad intelectual. Esa comparación entre el oscurantismo medieval y el “oscurantismo moderno” es una idea brillante, original y muy bien desarrollada.
ResponderBorrarAdemás, tu texto demuestra una excelente capacidad de análisis histórico y filosófico. No te limitas a describir la Ilustración como un periodo del pasado, sino que explicas sus causas, sus bases (la Reforma, el Renacimiento, la imprenta) y, sobre todo, su legado en el pensamiento crítico. Muestras dominio del tema al citar autores y contextualizar sus ideas, lo que le da al ensayo un tono académico sólido sin perder fluidez ni claridad.
La propuesta me parece interesante, hacer un símil entre el oscurantismo religioso y el “neo-oscurantismo” digital. Sin embargo, el análisis no desarrolla de manera sucinta cómo funciona este neo-oscurantismo digital, porqué, como se menciona en el texto, hay mayor acceso a información (la cuál era restringida en el oscurantismo religioso); pero considero qué la aproximación es muy acertada, al establecer que a pesar de existir información, la gran mayoría de personas no acceden al conocimiento restringido detrás de esa información, el cual suele ser exclusivo para las clases sociales privilegiadas tal y como paso en la era de la ilustración).
ResponderBorrarAl leer este texto, se observa que tiene una fuerza crítica muy potente y una voz clara que al lector. Me encanta cómo Amy retoma el lema kantiano “¡Sapere aude!” para plantear una tesis provocadora: que vivimos en un nuevo oscurantismo, no por falta de información, sino por la renuncia voluntaria al pensamiento, en la cual estoy completamente de acuerdo. En la actualidad, el facilismo al adquirir información y em muchos casos, no verídica, obstruye el impulso a preguntarse por lo menos un "por qué" , a tomarse el tiempo de verificar la fuente o la información antes de hacer un juicio y tratar de convencer a las demás personas con información totalmente invalida. De esta forma, a la sociedad le falta un Kant, le falta revelarse contra la nueva iglesia llamada redes sociales y desinformación.
ResponderBorrarLa introducción me encantó, especialmente por cómo usas la frase de Kant para conectar la Ilustración con la actualidad. Es una forma muy inteligente de atraer la atención del lector desde el inicio. Me parece muy acertada la reflexión sobre cómo, aunque tenemos más acceso al conocimiento, también estamos más distraídos y menos críticos. Esa idea de un “oscurantismo moderno” es muy potente y original, porque logra unir pasado y presente de una forma que hace pensar. Además, mencionas autores reales y citas actuales, lo cual hace que el texto sea mucho mas completo.
ResponderBorrarExactamente. En verdad, en esto entra el dilema de si pensamos por nuestra cuenta o realmente pensamos por la influencia que tiene nuestro entorno en nosotros, claro, siendo en este caso las redes sociales lo considerado como entorno. Es preocupante, o por lo menos lo es para mí. Pienso que la influencia en redes sociales es tan grande que estas mismas nos llevan a un camino en el cual no reflexionemos sobre esto, que no pensamos en que cada vez llegamos a ser menos productivos a causa de que estamos enriqueciendo a los magnates del contenido. Además, hoy resulta difícil diferenciar lo que es y no es real a motivo de la inteligencia artificial.
ResponderBorrarCreo que debemos hacer algo en el asunto, puesto que estamos apenas viendo las consecuencias de lo que es esta revolución digital, y, ¿Quién sabe qué es lo que vendrá a largo plazo?