Emily Alexandra Ante Quenguan
El sistema económico a nivel global, el cual de antemano estuvo forjado por la
revolución industrial, a menudo presenta toda clase de crisis existenciales, a pesar de
que las promesas constantes por un crecimiento, beneficio y mejoras incesantes está
presente como idea para la evolución de este sistema. colapsa por todo tipo de
contradicciones que muchas veces no lo hacen posible. Este ensayo ofrece una crítica en
cuanto a su trayectoria, donde se centra en las 2 fuerzas impulsoras que son: la crisis
ecológica y también la automatización tecnológica, para explicar la problemática se
expondrá la lógica histórica en cuanto a términos tales como: costos, límites físicos,
digitales y futuros económicos posibles.
La historia económica, en cuanto aspectos como el mercantilismo, se ha basado en la
externalización de costos y consigo mismo el crecimiento capitalista que ha tratado
constantemente los bienes comunes como el aire,el agua y la biodiversidad, y los
empleos no remunerados, ambos temas como recursos gratuitos, dando paso a la
acumulación y el aumento masivo de productividad, sin embargo este progreso generó
una deuda basada en la crisis ecológica y de tipo social en tiempos del siglo (XXI), este
sistema funcionó y operó como una máquina, dejando de lado los límites de la
termodinámica por decirlo de una forma más directa, del propio planeta.
si observamos los múltiples cambios presentes en la historia, observamos 2 límites que
no se pueden ignorar en cuanto a la ecología y la tecnología, el primero de ellos, el
límite ecológico donde, el crecimiento constante del PIB choca con límite del propio
planeta, dado que juega un papel crucial en otros asunto importantes como la crisis
climática y el agotamiento de recursos, estos a su vez exigen el reemplazo para un
crecimiento de resiliencia y suficiencia, pues la naturaleza es el factor limitante en la
economía. (Rockström, 2009).
El segundo límite lo podemos ver por el lado la tecnología, donde la IA, y la
automatización ofrecen un panorama claro en cuanto a la relación salarial y poniendo en
peligro el trabajo humano como el principal distribuidor de riqueza, pues a diferencia de
otro tipo de revoluciones, la IA se encarga constantemente de la desvalorización de la
mano de obra, agravando la desigualdad, y plantea ¿Cómo se distribuirá el valor,
cuando el trabajo sea escaso y no sea humano? (Frey y Osborne, 2013).
¿A dónde apunta el futuro entonces?, ante la doble presión el futuro económico se
dividiría en 2 partes en esa visión futurista.
1. La concentración del enfoque y lógica actual en el capital tecnológico, dado que
conduce a la desigualdad extrema, y el colapso socio-económico, demostrando una
fractura entre el grupo social con poder adquisitivo y de dominio sobre aquella que no
tiene los recursos o es desposeída de estos mismos, estableciendo una brecha entre sí.
2. En cuanto al crecimiento y desarrollo económico dejando de lado la problemática del
capital tecnológico, está busca en su mayoría, una transición consciente hacia modelos
alternativos, donde el PIB se desplaza, orientando la organización y productividad a la
necesidad basándose en 2 pilares.
La economía circular, la cual es un sistema regenerativo, donde los productos son
diseñados para ser regenerativos y reparables, para que así se pueda reintegrar al ciclo
productivo, eliminando el concepto de residuo.
La renta Básica Universal o también conocida como (RBU): un mecanismo de carácter
histórico que se encarga de romper la brecha entre el empleo y la supervivencia (Van
Parijs, 1992), con esto en mente el propósito es que la sociedad tenga dominio en cuanto
al manejo masivo de la automatización y la subsistencia de trabajos no remunerados,
respetando principios como el cuidado y la comunidad.
La elección consiste en que si la tecnología es usada para concentrar el poder o
liberación del tiempo humano.
La historia demuestra que los modelos económicos tienden a un cambio, solo cuando
enfrentar crisis de tipo grave, como la biosfera (Rockström, 2009), cabe recalcar que
nuestro modelo actual ya no funciona, pues este ha destruido la naturaleza, dejando de
lado un futuro en el mercado laboral, el ser humano por naturaleza tiene la potestad de
decidir y con ello en mente el futuro no se desarrolla a partir de una nueva tecnología si
no de una forma ética, justa y organizada de pensar, donde el enfoque principal sea
repartir y distribuir adecuadamente la riqueza del planeta, y sanar este mismo aceptando
los límites y cambiando los objetivos económicos por otros más beneficiosos se puede
construir una sociedad con una sostenibilidad más acorde al equilibrio que buscamos
con positivismo.
Referencias
Frey, C. B., y Osborne, M. A. (2013). El futuro del empleo: ¿Hasta qué punto son
susceptibles los puestos de trabajo a la informatización? Instituto de investigaciones
Económicas,UNAM.
Van Parijs, P. (1992). Argumentos éticos a favor de una renta básica. En R. J. Van der
Veen & P. Van Parijs (Eds.), Una Renta Básica para todos. Madrid: Alianza Editorial.
Rockström, J. y col. (2009).Un espacio operativo seguro para la humanidad. Nature
(Vol. 461, Núm. 7268, págs. 472-475).
ResponderBorrarEste ensayo hace una crítica muy clara al sistema económico actual y muestra, sin rodeos, que el modelo nacido desde la Revolución Industrial ya no alcanza para enfrentar los problemas de hoy. Me parece interesante cómo explica los dos grandes límites que estamos chocando: el ambiental, porque el planeta simplemente no soporta más explotación, y el tecnológico, donde la automatización pone en riesgo el papel del trabajo humano. También es valioso que el texto plantee alternativas como la economía circular y la renta básica universal, porque muestran que sí hay otros caminos posibles. En general, el ensayo invita a pensar que el futuro no depende solo de la tecnología, sino de que decidamos crear una economía más justa, humana y sostenible.