Isabela Arango Mosquera
La historia de la humanidad va avanzando a raíz de una serie de transformaciones
económicas y sociales que han sido impulsadas en su gran medida por
innovaciones tecnológicas, conflictos y cambios ideológicos. Desde la revolución
agrícola hace 10.000 años atrás, se sentaron las bases del sedentarismo y la
generación de excedentes, hasta las revoluciones industriales, que integraron la
producción en masa y la migración del campo a la ciudad, el sistema económico ha
ido evolucionado de formas feudales a capitalistas, con el liberalismo y el
socialismo. Estos cambios han dejado ver patrones de desigualdad como, la
concentración de poder, la y explotación de recursos naturales como advirtió Karl
Marx en la teoría del valor-trabajo en el siglo XIX. Hoy, con la llegada de una nueva
ola digital, de la globalización e inteligencia artificial, la desigualdad ha aumentado,
obligándonos a cuestionar si el crecimiento es sostenible o un colapso en la
estructura del sistema.
El sistema capitalista moderno, ha conseguido generar prosperidad, elevando el PIB
global y reduciendo la pobreza extrema en algunas regiones. Sin embargo, este
sistema como los demás ha traído consigo fallos, como lo fue en su momento la
Gran Depresión de 1929 o la crisis de 2008. La desigualdad de ingresos ha
alcanzado niveles históricos, con una concentración extrema de riqueza en unas
pocas manos, según informes del Banco Mundial. (2022). Además, la explotación a
gran escala de los recursos ha ocasionado un aumento significativo en el cambio
climático, con emisiones de CO2 que amenazan la subsistencia en el planeta.
Haciendo una reflexionando hacia el futuro, este sistema parece apuntar a una
trasformación a economías circulares y sostenibles, o un colapso ambiental y
social, como predice el Sexto Informe de Evaluación del Intergovernmental Panel on
Climate Change (2021). Sobre escenarios de calentamiento global.
Socialmente, hoy en día se cuentan con un gran avance en el aspecto de los
derechos humanos, desde la abolición de la esclavitud hasta los movimientos
feministas y los derechos de la comunidad LGBTQ+, los cuales fueron impulsados
por revoluciones como la francesa o la de las trece colonias de américa. Sin
embargo, el poder se sigue ejerciendo a través de instituciones, lo que perpetúa las
opresiones. En la actualidad, la digitalización acelera la conectividad, pero también
genera lo que hoy conocemos como las brechas digitales, que aumentan la
desigualdad y refuerzan sesgos raciales o de género. Hacia el futuro, la sociedad
podría evolucionar con modelos más inclusivos, basados en la colaboración e
integración. Sin embargo, enfrentaríamos riesgos ya que gobiernos o corporaciones
monopólicas controlarían la información, y se generarían conflictos por recursos
escasos en un mundo de 8 mil millones de habitantes.
En conclusión, no se deben repetir los errores del pasado, donde el progreso
económico se genera a costa del aumento de la desigualdad social. El futuro del
sistema económico y la sociedad depende de la capacidad que se tenga para crear
un entorno más equitativo, con una cultura solidaria sólida, también es de suma
importante crear un sistema económico sostenible ya que a medida que pasa el
tiempo nuestra subsistencia en este planeta esa en riesgo por la excesiva
explotación de los recursos naturales. Si optamos por el statu quo, seguirán
surgiendo cada vez más crisis monetarias, sociales y ambientales. No obstante sí se
reforman las bases del modelo actual, con el fin de conseguir un crecimiento que
contribuya al bienestar de la sociedad, se podrá construir un planeta más equitativo
y equilibrado.
Referencias
Banco Mundial. (2022). Overview – Finanzas del Sector Privado [Página web].
https://www.bancomundial.org/es/topic/isp/overview
Intergovernmental Panel on Climate Change. (2021). IPCC en español.
https://www.ipcc.ch/languages-2/spanish/
Huerta González, A. (2013). Los problemas actuales del capitalismo son reflejo de
su decadencia. Economía UNAM, 10(30).
https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-
952X2013000300006
ResponderBorrarEl ensayo hace un recorrido muy claro por la evolución económica y social de la humanidad y muestra cómo, aunque hemos avanzado muchísimo, seguimos arrastrando problemas parecidos: desigualdad, concentración de poder y un uso irresponsable de los recursos. Me parece interesante cómo conecta los cambios históricos con los desafíos actuales, especialmente la crisis ambiental y el impacto de la tecnología. También es acertado que el texto plantee que estamos en un punto decisivo: o transformamos el sistema hacia algo más justo y sostenible, o seguimos repitiendo errores que ya están pasando factura. En general, es un análisis que invita a pensar con seriedad en el futuro que estamos construyendo.