Aquí vamos a hablar sobre cómo podrían ser la economía y la sociedad en el futuro. La
economía está cambiando mucho por la tecnología, los cambios en la sociedad y por cuidar el
planeta. A lo largo del tiempo, la economía ha ido cambiando según nuestras necesidades, lo que
tenemos y lo que hemos ido descubriendo. Ahora, estamos en un momento en que nos
preguntamos si el capitalismo de siempre es la mejor opción, y están apareciendo ideas para que
la economía funcione bien, pero sin olvidarnos de las personas ni del medio ambiente (Raworth,
2017).
Hoy en día, la tecnología lo está cambiando todo. Lo digital, la inteligencia artificial, las
máquinas automáticas y el uso de muchos datos están cambiando la forma en que hacemos cosas,
trabajamos y compramos. La economía digital ha creado trabajos nuevos, ha hecho crecer a las
empresas tecnológicas y ha hecho que estemos más conectados que nunca (Foro Económico
Mundial [WEF], 2024). Aunque también hay problemas, como que se pierden trabajos de antes,
dependemos mucho de las páginas de internet y el dinero se concentra en unas pocas empresas
grandes (Rifkin, 2014).
Otra idea importante es la economía circular. En lugar de usar y tirar, propone reutilizar,
reciclar y arreglar las cosas. Así, se reduce la basura y se aprovechan mejor los recursos, lo cual
es importante porque el planeta tiene una crisis ambiental. Según la ONU (2023), estas ideas son
importantes para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, sobre todo los que tienen que
ver con consumir de forma responsable y cuidar el clima. La economía verde también apoya
invertir en energías limpias, transportes que no contaminen y tecnologías que ayuden al planeta.
Esto muestra que la economía y el medio ambiente pueden ir de la mano (OCDE, 2023).
Pero no solo están cambiando las cosas materiales, sino también cómo pensamos. Las
nuevas generaciones quieren una economía más humana, justa y que incluya a todos. Por eso se
habla de economía del bienestar y capitalismo consciente, que buscan que la economía no solo
crezca, sino que aumente la felicidad, la igualdad y la calidad de vida de las personas (Raworth,
2017). En países como Nueva Zelanda o Finlandia ya usan el dinero del país pensando en cómo
mejorar el bienestar de la gente, lo que nos enseña que hay otras formas de entender la economía
(ONU, 2023).
El futuro de la economía depende de que seamos capaces de combinar la tecnología con
el cuidado del planeta y la justicia social. En los próximos años tendremos que buscar un
equilibrio entre hacer cosas y ser justos, entre crecer económicamente y cuidar el medio
ambiente. Si los gobiernos, las empresas y las personas somos listos y usamos estos cambios
para construir una economía responsable y que ayude a todos, podremos tener una economía que
no solo cree riqueza, sino que también cuide de las personas y proteja el planeta (WEF, 2024).
Para terminar, la economía del futuro no será simplemente seguir como estamos ahora,
sino que cambiará mucho gracias a las nuevas ideas, la conciencia ambiental y la necesidad de
ser más justos. Para lograrlo, tendremos que pensar en cómo consumimos, cómo producimos y
qué es lo que realmente importa. Solo así podremos tener una economía que ayude de verdad a la
sociedad y asegure un futuro bueno para todos (Rifkin, 2014).
Referencias
Referencias
Foro Económico Mundial. (2024). The Future of the Global Economy. WEF.
https://www.weforum.org/reports
Organización de las Naciones Unidas [ONU]. (2023). Informe sobre desarrollo humano y
sostenibilidad. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. https://hdr.undp.org/
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos [OCDE]. (2023). Green
Growth and Sustainable Development. OECD. https://www.oecd.org/greengrowth/
Raworth, K. (2017). Economía rosquilla: siete maneras de pensar como un economista
del siglo XXI. Paidós.
Rifkin, J. (2014). La sociedad del coste marginal cero: el internet de las cosas, el
ResponderBorrarEl texto muestra que la economía del futuro no puede seguir funcionando como hasta ahora. Explica que la tecnología, el cuidado del planeta y la búsqueda de una vida más justa están obligando a cambiar la forma en que producimos y consumimos. Más que hablar solo de dinero o crecimiento, propone pensar en una economía que cuide el ambiente, use mejor los recursos y se centre en el bienestar de las personas. En pocas palabras, plantea que el futuro económico dependerá de si logramos equilibrar progreso, sostenibilidad y justicia social.