jueves, 6 de noviembre de 2025

LA TRANSFOBIA Y EL DESEMPLEO DESDE MI PUNTO DE VISTA

 ESTEBAN MUÑOZ CÁRDENAS


En el siguiente texto estaremos exponiendo cómo se maneja lo que a mucha

gente le incomoda hablar, y a lo largo de la historia siempre ha sido asi. Una de

las comunidades más violentadas y discriminadas siempre han sido la comunidad

LGBT y en Colombia, aunque existen leyes que la protegen y condenan a sus

agresores no es con frecuencia y muchos crímenes hacia la comunidad

lamentablemente quedan impunes. Ahora en este texto nos vamos a centrar más

en la comunidad trans y lo que conlleva no ser apoyadas a un estudio de calidad o

a un trabajo digno.

Siempre que escuchamos o leemos acerca de la comunidad trans tomamos

como referencia a estas mujeres que trabajan vendiendo su cuerpo, pues hemos

normalizado tanto esto que de verdad ya es como si las mujeres trans se

destinaran para este trabajo y no un trabajo más digno ya que hay tan poco apoyo

del estado, o de sus propias familias, que estas mujeres solo ven como única

manera de sobrevivir es vender su cuerpo y en muchos casos hasta arriesgando

sus vidas.

Voy a hablar desde mi propio punto de vista pues he tenido varias amigas o

conocidas que lamentablemente desde muy pequeñas se vieron involucradas en

este mundo pues al momento de empezar su transformación, muchas de sus

familias las empezaron a discriminar y lamentablemente para sobrevivir tuvieron

que empezar a vender su cuerpo, arriesgándose a una enfermedad de transmisión

sexual, pues la poca educación y conocimiento que habían tenido no les ayudaba

de mucho a saber los riesgos y las consecuencias que conlleva este mal trabajo,

también que existe la transfobia y podrían estar hasta arriesgando su propia vida

mientras atienden a cualquier desconocido. Varias mujeres que me han contado

su estilo de vida siempre me han dicho lo difícil que fue empezar, lo duro que es

acostarse con alguien que no les gusta, lo intimidades que se sienten cuando

están en la calle, los acosos de personas transfóbicas y esto definitivamente no es

lo que ninguna persona quisiera experimentar o vivir a lo largo de su vida.

Un punto aparte es en la educación hace varios años atrás pues al salir del

‘’closet’’ y presentarse abiertamente personas transexuales, muchos colegios les

cerraron las puertas alegando que este es un ‘’estilo de vida’’ que puede seguir

dañando a muchos niños que las ven como algo normal, cuando claro que si es

algo muy normal, pero en su ignorancia lo ven como una aberración y prefieren

cegarse ante lo que ahora podemos decir que si es normal, pues nunca nadie

quisiera decir que quiere cambiar de género o sexualidad viendo la ignorancia que

existe en esta sociedad. Asi que lamentablemente les cerraron las puertas para

que estas mujeres siguieran estudiando y educándose y ellas no le vieron más

salida que buscar a su día a día de esta manera que ahora podemos decir que si

es respetable pero no un trabajo digno.


En este país y su retroceso en muchos de los temas que antes se veían

como taboo y ahora son relativamente normales. No le brindaron nunca una ayuda

a esta comunidad trans y aunque ya estemos en pleno siglo XXI no se ha

normalizado muchos de estos temas, pues uno de los casos de los que tengo

conocimiento en este tema de la transfobia que se vive es la violación a un

derecho como es un buen trabajo digno y de calidad pues he escuchado

comentarios los cuales son bastante desagradables que cuando quisieron buscar

empleo en algo que no fuera el arriesgar su vida, siempre les cerraron las puertas

pues las miraban como algo vulgar para el establecimiento y no les dejaron más

que sea intentar empezar en un trabajo así. Ahora, aunque se ha normalizado

mucho la comunidad LGBTIQ+ en general pues sigue habiendo muchos

comentarios negativos poco favorables para estas personas. Es muy poca la

cantidad de mujeres trans que pueden decir que tuvieron una educación digna y

que ahora tienen el derecho a un buen trabajo, ya sea porque desde su núcleo

familiar nunca les dieron la espalda y las ayudaron a seguir adelante y a cumplir

sus sueños.

Ahora debemos empezar a normalizar más el tema de la comunidad trans, o

en general de la comunidad LGBT, y no solo de ellos y ellas sino también de las

comunidades minoritarias en la sociedad que tienen poca voz por sentirse

violentados, entonces hay que tomar conciencia ya que la ayuda a estas personas

hacen que puedan tener una mejor calidad de vida y en general ayudar

psicológicamente pues los suicidios de esta comunidad siempre es alta, asi que

una buena educación que no le cierren las puertas y el respeto siempre será una mejor opción para ayudar a cualquier persona.

7 comentarios:

  1. Este texto me causo mucha impresion y me dejo pensando muchas cosas ya que aunque es algo que vemos todos los días en nuestra ciudad, no es algo que reflexionemos ni pensemos en una ayuda para la comunidad trans, y estas cosas demuestran que la economía de nuestro país esta realmente mal porque el art 25 de la constitución nos dice que toda persona tiene derecho a un trabajo digno y claramente la prostitución no lo es, la comunidad tiene derecho a trabajar en lo que ejerza y no se deben juzgar las apariencias porque esto no influye en nada con lo que se hace o se trabaja, hay que ser coherentes y no apoyar este tipo de cosas, miremos realmente que puede dar esa persona, no su forma de vestir o su sexualidad.

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  2. Este ensayo pone en evidencia cómo la transfobia y la falta de apoyo institucional siguen limitando gravemente las oportunidades de la comunidad. Habla a través de testimonios cercanos, dando a conocer cómo muchas mujeres quedan excluidas del estudio y del trabajo digno, viéndose obligadas a sobrevivir en contextos peligrosos. Nos invita a reflexionar sobre la responsabilidad social que tenemos de garantizar respeto, recordando que la inclusión no debe ser un discurso, sino una práctica cotidiana.

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  3. Hay textos que no buscan impresionar, sino recordar lo que preferimos no mirar de frente. El de Esteban es uno de esos. Y mientras lo leo, me queda la sensación incómoda —pero necesaria— de que hablar de violencia estructural no es un gesto moral, sino un deber mínimo.
    Su relato tiene una honestidad que desarma: muestra cómo la marginalidad no nace del “destino”, sino de la crueldad cotidiana, esa que expulsa a alguien de su casa, de la escuela, del trabajo, hasta empujarla a sobrevivir en la calle. Y lo que más resuena es la herida silenciosa: la normalización. Ese hábito social de mirar a otro ser humano y considerar su vida “menos digna”.
    Estoy de acuerdo con su postura: no se trata de “aceptar” a la comunidad trans, sino de dejar de producir condiciones que las condenan. Porque nadie debería arriesgar la vida para ganarse la vida.
    Este texto no sólo denuncia; llama a despertar de una vez por todas. Y en ese llamado hay algo profundamente humano.

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  4. Este texto deja una sensación fuerte y muy humana sobre una realidad que mucha gente prefiere ignorar. Más allá de datos o discursos, aquí se sienten las historias reales, el dolor y las consecuencias de una sociedad que sigue fallándole a la comunidad trans. Lo más impactante es cómo muestra que muchas mujeres trans no terminan en trabajos riesgosos por “decisiones” personales, sino porque el rechazo familiar, la falta de oportunidades y la discriminación las arrinconan hasta dejarlas sin alternativas. También es evidente cómo la educación y el empleo, que deberían ser derechos básicos, se transforman en puertas cerradas solo por prejuicio. El texto invita a ponerse en el lugar del otro y entender que nadie debería arriesgar su vida o su dignidad para sobrevivir. Al final, es un llamado serio a dejar la ignorancia, a humanizar lo que muchos deshumanizan y a reconocer que la inclusión no es un favor, sino una responsabilidad social que aún está en deuda.

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  5. Tu texto deja muy claro algo que muchas veces se quiere ignorar y es que detrás de cada persona trans hay una historia marcada por rechazos, puertas cerradas y decisiones obligadas, no escogidas. Lo más fuerte del texto es cómo muestra que la violencia no empieza en la calle, sino en la familia, en el colegio y en cada espacio donde se les niega ser quienes son. También resaltas algo importante, no es que el trabajo sexual sea su “destino”, sino la consecuencia de un Estado ausente y una sociedad llena de prejuicios. Al final haces un llamado necesario a la empatía y al respeto, recordando que la educación, el acompañamiento y la dignidad no deberían ser privilegios, sino derechos.

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  6. Este ensayo aborda un tema social importante y doloroso: la discriminación y exclusión que enfrentan las mujeres trans en Colombia, especialmente en el acceso a la educación y al trabajo digno. El autor escribe desde una perspectiva personal y cercana, compartiendo experiencias de amigas y conocidas que han vivido esta realidad. Lo valioso del texto es que el autor no juzga, sino que humaniza estas historias. Nos recuerda que detrás de la discriminación hay personas reales que solo quieren estudiar, trabajar y vivir dignamente, pero a quienes la sociedad les ha cerrado todas las puertas por su identidad de género.

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  7. La comunidad trans en Colombia evidencia una falla estructural del Estado y de la sociedad en garantizar derechos fundamentales que deberían ser universales para las personas LGBT. A nivel social, que persisten prejuicios profundamente arraigados que siguen justificando la exclusión, normalizando la violencia y limitando el acceso a educación y empleo digno; esto demuestra que aún vivimos bajo patrones culturales que privilegian la ignorancia sobre la empatía.

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