jueves, 6 de noviembre de 2025

Entre el mercado y la humanidad: hacia un nuevo rumbo económico

 Jhuan Sebastián Hoyos López


La humanidad está experimentando un profundo cambio: una economía tecnológica que

está alterando la manera en que producimos, comerciamos y nos conectamos. Hoy los datos

tienen más valor que el petróleo, los algoritmos deciden por nosotros y la inteligencia artificial se

ha colado en nuestro día a día. Esta nueva realidad promete logros increíbles, pero también

despierta interrogantes en cuanto hacia dónde nos estamos encaminando. Este ensayo pretende

reflexionar sobre cómo la digitalización está configurando una nueva economía mundial y qué

podría pasar si no aprendemos a equilibrar la innovación con el cuidado de nuestras capacidades

como humanos.

El crecimiento de la economía basada en tecnologías ha modificado la manera en que se

produce y distribuye la riqueza. Ahora, empresas como Google, Amazon y Meta dominan el

mercado mundial no por lo que hacen, sino por los datos que poseen. El desarrollo digital ha

abierto nuevos espacios para el crecimiento en la región, aunque también ha puesto en evidencia

una marcada desigualdad entre los que tienen acceso a las tecnologías y los que no, según el

informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2023). Esta

división digital puede convertirse en una nueva forma de exclusión social si los gobiernos no

actúan con políticas para la equidad tecnológica.

El ritmo acelerado de desarrollo de la automatización y la inteligencia artificial (IA)

también ha planteado dudas sobre el trabajo futuro. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID,


2022) señala que el 30 % de los empleos actuales podría ser sustituido o transformado por

sistemas automatizados en las próximas décadas. No solo afectará a los trabajadores con menor

educación, sino también a varios empleos intermedios que parecían estar protegidos hasta ahora.

Sin las políticas necesarias de formación digital y reconversión laboral, serán muchos los que

queden excluidos de una economía cada vez más demandante de habilidades tecnológicas. A su

vez, la digitalización podrá ser una oportunidad si se enfoca en el bienestar común, apunta la

Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2021). Con buena regulación, la tecnología puede

aprovecharse para aumentar la productividad y reducir la jornada laboral, generando nuevos

modelos de empleo más flexibles. Pero si se deja crecer sin control, los algoritmos podrían

acabar decidiendo qué valor tiene la labor humana, llenando de precariedad más empleos

todavía.

No es solo la economía; también es una cuestión ética y social. La concentración del

poder tecnológico en manos de unos pocos puede distorsionar nuestra democracia y nuestro

sentido de comunidad. Las mayores corporaciones digitales tienen el poder de moldear lo que

pensamos y cómo nos comportamos. Si, como se dice, el futuro económico depende de quién

posea los datos, la libertad individual se verá amenazada. La pregunta que queda es si la sociedad

podrá equilibrar progreso y justicia.

La nueva economía tecnológica representa uno de los mayores cambios en la historia

humana. Su capacidad innovadora puede transformar la calidad de vida y abrir nuevas rutas de

desarrollo, pero también puede profundizar desigualdades si no se regula con visión y ética. El

desafío consiste en desarrollar un modelo económico que integre lo mejor de la tecnología con

los valores humanos: justicia, equidad y dignidad en el trabajo. Si la economía del futuro logra


ese equilibrio, el progreso digital será una oportunidad para todos; si no, quizá estemos

construyendo un sistema que termine por gobernar a los hombres en lugar de servirles.


Referencias


Banco Interamericano de Desarrollo. (2022). El futuro del trabajo en América Latina y el

Caribe. https://www.iadb.org/es

Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (2023). La brecha digital y la

equidad tecnológica en América Latina. https://www.cepal.org/es

Organización Internacional del Trabajo. (2021). El trabajo en la era digital: oportunidades

1 comentario:

  1. El texto muestra cómo la economía está cambiando debido al avance tecnológico y cómo eso afecta tanto al trabajo como a la forma en que se organiza el poder en el mundo. Me llamó la atención que señala que los datos se han vuelto más valiosos que los recursos tradicionales y que eso crea nuevas desigualdades, sobre todo para quienes no tienen acceso a la tecnología. También plantea un riesgo importante: que las empresas digitales terminen teniendo más control que los mismos Estados, lo que podría afectar la democracia. En general, el texto deja claro que el problema no es la tecnología en sí, sino cómo se maneja y quién la controla, y que si no se regula, podría terminar afectando más a las personas que ayudándolas.

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